Bettinotti y Fernández

domingo, 8 de mayo de 2011

Agrotóxicos: "Necesitamos una ley que penalice su uso indebido"

El Dr. Medardo Ávila Vázquez, de la organización Médicos de Pueblos Fumigados, participó como expositor en el 1º Congreso de Salud Sociambiental que se realizó días atrás en la Facultad de Ciencias Médicas. Allí se refirió a la gravísima situación del país en materia de agrotóxicos.

Para el Dr. Medardo Ávila Vázquez, la fumigación aérea "es criminal". Foto: baraderoteinforma.com.ar


En Argentina viven 12 millones de personas en áreas que se fumigan con 300 millones de litros de agroquímicos. Así graficó el Dr. Medardo Ávila el estado de situación actual del país en relación al uso de herbicidas y pesticidas en la producción agrícola, productos químicos con altos niveles de toxicidad para la salud humana y el medio ambiente.
El Dr. Ávila Vázquez es docente de la Universidad Nacional de Córdoba y colabora también con la organización Médicos de Pueblos Fumigados, integrada por un conjunto de profesionales de diferentes áreas de salud, antropología, trabajo social y otros campos relacionados. "La organización surge para dar contención a los equipos de salud de los pueblos del interior, que están aislados y que atienden a población que se enferma a consecuencia de las prácticas productivas agragrias. Muchas veces, plantear lo que está pasando con estas prácticas en los pueblos genera a los habitantes locales enfrentamientos con intendentes y con los productores más ricos del pueblo. Entonces, en lugares chicos, estos equipos suelen perder legitimidad por estas disputas. Lo que intentamos nosotros es darles respaldo, contenerlos, generar ámbitos donde puedan presentar sus observaciones clínicas y discutir entre todos cómo encontrar una salida a los problemas", relató el médico, en diálogo con la Dirección de Comunicación Multimedial.
Ávila Vázquez se enorgullese cuando habla de los logros de esta organización sin fines de lucro en la que participa activamente: "En los últimos tiempos, hemos conseguido que Médicos de Pueblos Fumigados crezca en ámbitos universitarios. Yo, por ejemplo, vengo de la cátedra de Pediatría de la Universidad de Córdoba y ahora estamos generando espacios compartidos con la Universidad Nacional de Rosario, participando de eventos como este Congreso, lo cual es muy importante para avanzar en soluciones a la problemática de agrotóxicos", afirmó.
Mapas de la Argentina fumigada
En relación al uso de agrotóxicos, la situación del país es grave. Millones de personas viven en áreas que se fumigan intensamente. De hecho, según informó Ávila Vázquez, las dosis de agroquímicos que se aplican "van creciendo, se van repitiendo y la gente desde los pueblos anuncia que aparecen enfermedades diferentes. La agresión se va acumulando y las personas que tienen predisposición para desarrollarse un cáncer, por ejemplo, ven superadas sus barreras de defensas y se enferman".


Entre los químicos que se aplican a los cultivos, el más nocivo es el glifosato. Tal como lo explicó el médico, esto no se debe tanto al nivel de toxicidad intrínseca sino a las enormes dosis que se aplican: "Si se compara con otros, como el endosulfán, sería menos tóxico. Sin embargo, de endosulfán se usan 4 millones de litros y de glifosato estamos rociando 200 millones sobre la misma gente".
El segundo gran problema que enfrentan quienes viven en áreas fumigadas es el amplio uso de agrotóxicos combinados. "El sistema agrario muchas veces incluye mezclas de químicos. Nosotros somos testigos de cómo los ingenieros y técnicos aconsejan a los productores usar productos mezclados en forma preventiva", testimonió Ávila Vázquez. Tales combinaciones de tóxicos multiplican su acción nociva.
Hacia una Ley Nacional de Agroquímicos
En nuestro país no existe una ley que regule el uso de agroquímicos. Existen algunas normativas provinciales cuya aplicación no resulta del todo clara. Según describió el Dr. Ávila Vázquez, el SENASA "tiene un directorio donde participa la mesa de enlace y las cámaras de productores. Es un organismo vinculado exclusivamente a la producción y a lo comercial. Es el que autoriza los tipos de plaguicidas que se usan en la Argentina. En esa mesa no hay una mirada de salud ni de ambiente. Más bien son como el león, la pantera y el tigre determinando qué van a hacer con los pobres ratoncitos que viven debajo de los aviones que pasan fumigando".


Con este estado de cosas, el panorama en las provincias es arduo. "Hay algunas leyes provinciales que regulan qué reparos tener en las fumigaciones, pero cuando no se cumplen sólo se aplica una pequeña multa al productor, multas que son irrisorias.Nosotros estamos luchando por que se considere delito a las fumigaciones ilegales, que atentan contra la salud y el ambiente. De este modo se podrán denunciar ante las provincias y podrá actuar la autoridad pertinente. Si hoy llamás a la policía porque están fumigando te responden que no tienen nada para hacer", puntualizó el médico de Pueblos Fumigados.
Ante esta situación, la organización donde trabaja el Doctor junto a otras asociaciones ambientalistas del país presentaron en la legislatura un proyecto de ley que busca regular el uso de productos químicos en la producción agraria argentina."Una de las cosas que planteamos en el proyecto es prohibir la fumigación por vía aéreaporque es criminal, termina llegando a donde vive la gente", comentó Ávila Vázquez, quien agregó que en Córdoba ocurrieron casos donde las avionetas "fumigaron barrios enteros".
Productores, renta y glifosato
La toxicidad de los agoquímicos ha sido largamente probada por estudios científicos nacionales e internacionales. En los pueblos fumigados, muchos niños nacieron con malformaciones y otros enfermaron luego de leucemia y otras patologías graves. Sin embargo, los productores no merman la aplicación de químicos en sus campos, aún cuando sus propias familias sufren las consecuencias.
"Yo veo cierta desaprensión por parte de los productores agrarios en usar químicos en forma irracional, pensando que no son tóxicos. Los productores están encandilados por la gran rentabilidad del sistema. Yo tengo pacientes hijos de productores, algunos se han muerto, y sin embargo ellos tratan de pensar que fue por algo casual, que les podía pasar, y siguen creyendo en el discurso de la industria, de Monsanto y de muchos técnicos que repiten que los productos son inocuos. Ese discurso lo escuchan desde hace 15 años, y desde hace algún tiempo también están escuchando a las universidades que les decimos que son venenos y les contamos cuáles son las consecuencias", indicó el disertante.
Para el Dr. Ávila Vázquez, estamos atendiendo a una gran disputa que incluye "al lobby de la industria y los productores, con sus intereses económicos", quienes continúan defendiendo la aplicación de agrotóxicos en Argentina "a pesar de que las consecuencias caigan sobre sus propias familias".

jueves, 5 de mayo de 2011

Declaración del Segundo Congreso Nacional de Ecología y Biología de Suelos

Mar del Plata, 20 de Abril de 2011

A la sociedad argentina:

Quienes redactamos esta declaración somos miembros del sistema científico-tecnológico v argentino y hemos participado del Segundo Congreso Nacional de Ecología y Biología de Suelos, reunido en Mar del Plata los días 18, 19 y 20 de abril de 2011. El suelo, también llamado “la última frontera biológica” es un ecosistema difícil de estudiar, del cual aún solo se conoce un pequeño porcentaje de las especies que allí habitan y menos aún sobre las relaciones que entre ellas se han establecido a lo largo de millones de años de evolución. El suelo además de ser un desafío para los investigadores, que intentan conocer quien los habita y como funciona, se ha convertido actualmente en el protagonista de acciones políticas contrapuestas. Por un lado, aquellas que reconocen la fragilidad de este sistema y buscan conservarlo, y por otro desde una posición fragmentada, se lo explota hasta el agotamiento y virtual desaparición.

Como investigadores científicos estudiamos el suelo, su ecología y sus procesos y consideramos que el conocimiento que contribuimos a generar es un bien social y como tal debe estar a disposición y en beneficio de todos. Como ciudadanos nos sentimos comprometidos con la sociedad y sus problemas y creemos que el conocimiento generado puede contribuir a analizar dichos problemas, buscar soluciones y tomar decisiones políticas en relación a ellos.

Consideramos que aunque el conocimiento científico, por su propia naturaleza y dinámica, está sujeto a constante revisión, discusión y crítica, puede realizar un aporte significativo a la hora de discutir las problemáticas sobre las que diversas organizaciones sociales nos han consultado: la relativa al uso del suelo para la producción agropecuaria y el modelo de explotación aplicado en forma preponderante en la actualidad.

En general estos tipos de usos tienden a acentuar las diferencias sociales. Es decir, mientras que por una parte se incrementan la producción y exportaciones agrícolas y las empresas maximizan sus ganancias, por la otra crecen los pueblos sometidos a pulverizaciones, empeoran las condiciones laborales de los trabajadores rurales, se pierden fuentes de trabajo y se pone en riesgo la seguridad alimentaria.

Los resultados científicos expuestos en este congreso demuestran, entre otras cosas, que:

1. El manejo orgánico de la agricultura produce un menor impacto en la abundancia de los ácaros del suelo (importantes microartrópodos que intervienen en la incorporación de materia orgánica al suelo) en comparación con los sistemas agrícolas convencionales tanto bajo siembra directa como con labranza convencional.

2. La aplicación de agroquímicos reduce la abundancia y diversidad de las comunidades de animales del suelo. Dichos animales regulan los procesos ecológicos del suelo y previenen su deterioro, tanto en su estructura y propiedades físicas como en su fertilidad.

3. Una proporción considerable (que puede superar el 50 %) de los plaguicidas aplicados a los cultivos hortícolas llega directamente al suelo donde puede producir efectos dañinos sobre los microorganismos (bacterias y hongos) y la fauna edáfica.

4. Algunos de los agroquímicos usados en los actuales sistemas dominantes de producción agropecuaria producen alteraciones en la fijación del nitrógeno y disminuyen la variedad y cantidad de hongos del suelo beneficiosos para las plantas.

Estos y otros resultados indican que el actual modelo agropecuario dominante compromete el propio proceso productivo a mediano y largo plazo y afecta negativamente la integridad y funcionalidad del ecosistema del suelo y por lo tanto compromete la sustentabilidad. Recordemos que los suelos actuales son el resultado de procesos físicos, químicos y biológicos que han actuado durante miles de años y que su recuperación ante este tipo de deterioro puede ser extremadamente lenta o inexistente, por lo cual el suelo debe considerarse a los fines prácticos como un recurso no renovable a escala humana cuando se lo maneja con prácticas equivocadas.

La actual explotación que se realiza en Argentina hace que estemos exportando los nutrientes de nuestros suelos en forma de forrajes utilizados para alimentar animales mientras padecemos problemas de nutrición deficitaria en amplios sectores de la población.

Estas preocupaciones se conjugan con las manifestadas por organizaciones de médicos1, vecinos y productores2 acerca de los efectos dañinos directos sobre la salud humana de muchos de los agroquímicos ya referidos, los cuales llegan a nosotros a través de los alimentos o directamente a través del aire y el agua a partir de las pulverizaciones de los cultivos.

En definitiva, en solidaridad con estos reclamos y teniendo en cuenta las evidencias científicas obtenidas hasta el momento, aconsejamos adoptar un principio precautorio con respecto al uso de los plaguicidas y otros agroquímicos. También creemos que es necesario abrir una profunda y amplia discusión acerca de las políticas públicas de fomento y planificación para tender a un modelo productivo menos peligroso para la salud tanto humana como ambiental. Como científicos estamos dispuestos a participar aportando lo que sabemos, lo que la comunidad científica internacional ha investigado y los resultados de los nuevos estudios y evaluaciones que puedan surgir como necesidad de estas discusiones.

Creemos necesario tomar conciencia de los riesgos que estamos corriendo y de la responsabilidad que tenemos para con nuestros contemporáneos y para con las generaciones futuras.

Asamblea Promotora de la Sociedad Argentina de Biología y Ecología del Suelo

1 Informe del 1º ENCUENTRO NACIONAL DE MEDICXS DE PUEBLOS FUMIGADOS. Facultad de Ciencias

Médicas, Universidad Nacional de Córdoba. 27 y 28 de Agosto de 2010, Ciudad Universitaria, Córdoba.

2 http://parendefumigar.blogspot.com/